‘’Cada vez que trabajamos duro conquistamos una parte de nosotros mismos’’. E.C.

Piensa en un par de medias. Cuando te las pones sientes su textura física suave y confortable. Afuera queda la parte no tan suave, pero aun sientes la comodidad de cubrirte del material duro del zapato.

Imagina que el interior de la media es tu zona de confort. Tienes sueños y aspiraciones. Sabes que el camino para estar mejor conlleva esfuerzo y prefieres quedarte cómodo. La parte exterior de la media es tu capa protectora del dolor, de la incomodidad y del rechazo, que puedes atravesar al exponer tus sueños y aspiraciones, que te impiden salir de tu zona de confort.

La mayor parte de nuestras vidas la pasamos encerrados en esa zona. Ocultando nuestra mejor versión. Yo viví ahí por mucho tiempo. ¡Demasiado tiempo! Todo era más fácil. No tenía que hacer ningún esfuerzo. No tenía que exponerme a nada ni a nadie.

Pero ¿Por qué no mostrar lo mejor de ti? ¿Qué ingrediente te hace falta para salir de tu zona cómoda? Para mí solo bastó que un elemento importante que formaba parte de mi zona ya no estuviera. En mi creció la necesidad de cubrir esa pieza faltante. La decisión y la acción me hicieron voltear la media. Sin duda que no ha sido fácil, pero ¡que satisfacción! Que satisfacción ver que de estar bien se puede estar mejor.

Nuestro período de dolor es limitado. Lo que ganas al atravesarlo es para siempre. Llegará tu momento de voltear la media.

Sigue aprendiendo. Sigue creciendo. Sigue cambiando.