¿No sabes que publicar en tus redes sociales porque ya los has dicho todo? ¿Ya no sabes de que más vas a hablar en tu blog porque tus ideas ya se agotaron?

la vida es un juego muy impredecible. Tiene momentos malos que muchas veces llegan sin avisar. Pero, también tiene sus momentos buenos que nos sacan una sonrisa y eso lo atesoro y lo agradezco. La vida es un regalo que recibo todos los días y lo acepto, aunque venga con algunas fallas.

El humor es un estado de alegría o buena disposición. Cuando estás dispuesto a hacer que tu audiencia la pase bien, contando alguna experiencia, anécdota o historia relacionada con el humor, tu publico generara de manera natural y espontanea la empatía y la conexión contigo.

Sin embargo, los momentos malos también tienes su lado positivo. A pesar de vivir este mal rato di gracias. Di gracias porque con lo que tenía en casa era suficiente para alimentarme ese día. Di gracias porque ese dinero que tenía retenido no lo necesitaba para nada urgente. Como, por ejemplo, comprar medicina porque estuviera enferma.

Nos avergüenza cometer errores y más nos avergüenza confesarlos. Trabajar en reconocerlos es un ejercicio de valentía. ¡Vamos que somos humanos! Hasta las computadoras se sobrecargan y colapsan.

Hermann Keyserling dice que generalizar siempre es equivocarse. Aquella típica frase ‘’todos son iguales’’ no es una verdad universal.

Cuando inicié a crear contenido para redes sociales y blogs tenía una frustración: siempre iniciaba mis escritos con las mismas palabras. ‘’Hola’’ y ‘’buenos días’’ eran mis primeras líneas. Un comienzo que no impactaba ni conectaba como yo quería.

Yo como mujer no quiero ser superior ni inferior. No quiero ser mejor ni peor que mi esposo. Quiero seguir siendo lo que hasta ahora hemos sido: complementos. ¿Por qué competir? Si a mí me va bien, a ti también y viceversa.