Era muy dependiente. Todavía, pero en menos grado 💁🏻‍♀. Aprendí a manejar a los 25 0 26 años más o menos. Recuerdo que mis padres me llevaban y buscaban a todos lados. El único transporte público que tome sola fue una Omsa. Frente a la puerta de mi casa y frente a la universidad, había una parada 🤪.

Bueno, te cuento como aprendí a manejar. Ya casada, nos levantamos como de costumbre a nuestra rutina. De repente a mi esposo se le mete un dolor en la espalda baja que lo tenía doblao’. A salir rápido para emergencias. Él no podía manejar. ¿Adivina? ¡Yo tampoco! 😱 Nos tocó llamar a un taxi. De camino hicimos varias paradas porque comenzó a vomitar. No te canso el cuento. Era piedras en los riñones.

A partir de ese momento decidimos que debía aprender a manejar. ¿Recuerdas la primera vez que tomaste un guía? Cuanto stress, miedo e inseguridad. Ni te cuento el drama de aprender a parquearme de reserva 🤦🏻‍♀. Pero fue solo cuestión de atreverme. Hacerlo todos los días hasta que saliera.