El lunes en la tarde haciendo tarea con mi hijo, me leyó esta fábula:

Pasaba una zorra muy hambrienta por el campo. Al llegar a la huerta de un anciano campesino, vio una hermosa parra.

Los jugosos racimos colgaban en lo alto. Se acercó y dio un salto para alcanzar las uvas. No lo consiguió y volvió a intentarlo. Así una vez, y otra, y otra.

Cansada ya de sus esfuerzos, miró la parra y dijo:

-En verdad, no comería esas uvas por nada en el mundo, ¡Están muy verdes!

Moraleja: Muchos, cuando no pueden obtener lo que desean, fingen no tener interés.

Fábula de Esopo (griego).