Hace 8 años inicié la aventura de las malas noches: tuve mi primer hijo. Si eres madre o padre, sabrás de lo que te hablo.

Pero la cosa no va por ahí. Todo este tiempo he batallado con su sinusitis y alergias. Tratamientos van y vienen. Remedios caseros vienen y van.

Durante 8 años he estado haciendo lo mismo: viendo el mismo doctor y usando el mismo tratamiento. Es tiempo de hacer cambios. Y no es simplemente ir a otro doctor, es ir directo al experto, un especialista.

Una persona experta se ha dedicado en cuerpo y alma a ser el mejor en esa única cosa. Puede que tenga otras habilidades y conocimientos, sin embargo, no es lo que domina.

Pongo otro caso. ¿si algo esta fallando en tu carro, a quién buscas? Lógico, un mecánico. No un plomero. Y no cualquier mecánico, buscas al experto o al especialista de esa marca de carro.

La gente no acepta que seas experto en todo. Identifica en que eres bueno. Generalmente va atado con lo que te gusta y apasiona. Una vez lo encuentres, dedícate a desarrollarlo y perfeccionarlo.

No lo sepas todo. No seas experto en todo.