Imagina que eres miembro de un equipo. Por ejemplo, un equipo de béisbol.

Este es el escenario: estas al bate, en el último inning, tu equipo perdiendo. Con jugadores en segunda y tercera, das un lineazo de hit, anotan los jugadores, anotas tu y ganan el juego.

Ahora, pongamos otro escenario. Mismo juego, mismo equipo. Pero ahora, estas cubriendo. Sale el batazo, haces una jugada espectacular atrapando la bola y hacer out.

se acabo el torneo. Vienen los premios. Todos sabemos que para ganar un juego hay que batear y anotar. En dominicano: hace’ carrera.

Sabiendo esto ¿en cual escenario te premiarías como el jugador más valioso? Yo te premiaría en el primero. ¿Por qué? Ya lo dije antes. Para ganar hay que hacer carreras.

¿Qué pasa con el otro tu? Queda inconforme. Pero ¿Por qué? Si para ganar hay que anotar.

No ganaste tú. Gano el equipo.

Dice un proverbio africano: ‘’si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado’’.

No se tú, pero yo prefiero dejar el ego a un lado y vivir el éxito acompañada.