En casa tengo dos niños que siempre tienen los mejores argumentos a la hora de reparar cualquier ‘’daño’’:

  • No fui yo quien tumbo el agua, fue fulana.
  • Eso estaba así cuando entre a mi habitación.
  • Le di porque me dio primero.

Lo cierto es que, son niños. ¡Y hermanos!

A si mismo te escuchas cuando recurres a excusas y pretextos para justificar tu comportamiento y no llegar a un entendimiento. Para explicarlo mejor, en el fondo solo quieres ‘’salirte con la tuya’’.

Asume tu responsabilidad.