Camila le pidió a su papá que le comprara flores. Un día salieron juntos a buscarlas. Llegaron a casa con dos rosas rosadas: una para ella y otra para su mamá.

La mamá le dijo a Camila: debes de cuidar las rosas cambiándoles el agua, hablándoles y cantándoles para que se mantengan vivas.

Camila respondió: ¿en serio? ¿ellas me oyen?

  • Sí. Las plantas, al igual que las personas, necesitan cariño.

Pasaron los días y Camila se les olvido las flores. Un día noto que las flores comenzaron a marchitarse y salió corriendo a cantarles…

Vivimos la vida creando ‘’remedios’’ porque reaccionamos tarde. Aprecia lo que tienes antes de que el tiempo te lo quite.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published.