Esta mañana mi alarma sonó a las 5:30 A.M. como todos los días. Siempre la pospongo unos minutos más y me levanto religiosamente a hacer ejercicios. Hoy fue la excepción.

Si te soy honesta, no se que paso. Es mi rutina diaria, ¿por qué hoy me costó tanto levantarme como de costumbre?

Estaba indecisa entre quedarme dormida o levantarme. Finalmente me levante, pero ya era tarde para ejercitarme.

Resultado:

  1. No hice ejercicio por levantarme tarde.
  2. No dormí el tiempo que quería.

Es bueno y saludable pensar y analizar antes de tomar una decisión. Lo cierto es que, pensar demasiado las cosas AGOTA y roba tu ENERGÍA. Al final no consigues nada.