¿A quién le da miedo tirarse en un zip line? ¡A mí! Lo hice el año pasado y creo que no lo volvería hacer. Sin embargo, algo aprendí de esta experiencia: de principio a fin el miedo fue domado, pero nunca desapareció.

Algo que me da mucho miedo es pararme frente a un público a hablar. No importa si solo es una persona. No me gusta ser el centro de atención. Esa sensación de que me están juzgando ¡me aterra!

Lo cierto es que, hacer eso que me da miedo, al igual que el zip line, ha elevado la confianza en mi misma.

Si estas esperando a no sentir miedo para hacer algo, ese algo nunca se hará.