Las palabras se las lleva el viento  ¿O no?

Las palabras se quedan como una daga  clavada en una herida abierta. Si no dominamos el dolor, terminará dominándonos.

Las palabras se quedan en forma de cicatriz. La aceptamos como una acompañante a la cual conocemos muy bien. Y, aunque sabemos que ya no es grave, al verla recordaremos aquel dolor.

Buscaremos enfocar nuestra atención en otras cosas, creando fantasías placenteras, recordando escenas gratas, despertar una nueva pasión para no pensar en el dolor.

Las burlas, las ofensas y las críticas no se van con el viento . ¡Cuidemos nuestras palabras!

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published.