Te voy a contar lo que me sucedió ayer en el supermercado.

Estaba haciendo la compra como de costumbre. Me lleve a los niños porque la muchacha que nos ayuda en casa no estaba. Todo el recorrido en el supermercado fue caótico. Los niños estaban insoportables. Termino en el último pasillo ”jarta” y con la garganta seca de tanto llamarles la atención. Pero hay más, no tengo con que pagar porque mi tarjeta había sido clonada y todavía no tenia el plástico. Mientras esperaba ser rescata por mi esposo, los niños seguían como bestias indomables. Ahí no acaba la cosa, ahora viene lo mejor. Una seguridad del supermercado se me acerca y me dice que debo controlar a los niños.

¿A quién se le ha explotado un globo por echarle mucho aire? ¡así explote yo! Le dije tres vainas a la seguridad, tres vainas más a los niños, deje la compra y me largue del súper.

CONCLUSIÓN: muchas veces he estado en la posición de la seguridad. Me creo perfecta y critico el comportamiento de otros sin saber lo que ha pasado esa persona anteriormente.

Así que:

  • Para de juzgar sin conocer toda la historia.
  • No de consejos sin que te lo hayan pedido.
  • No asumas.